La relación entre padecer sobrepeso/obesidad y desarrollar diabetes, es muy estrecha. Hay multitud de estudios al respecto que demuestran esta estrecha relación entre ambas enfermedades. De hecho, podríamos decir que el factor de riesgo más importante para el desarrollo de la diabetes es sin duda el sobrepeso, por encima incluso de la predisposición genética.
Tanto la diabetes como el sobrepeso constituyen factores de riesgo para la salud, por lo que tener diabetes y sobrepeso a la vez potencia aún más estos factores de riesgo de forma que aumentan considerablemente las posibilidades de tener complicaciones cardíacas, neurológicas, etc…
Combatir el sobrepeso no es sencillo, pero con una educación alimentaria y disciplina se pueden solucionar muchos problemas de obesidad. Perder peso es un trabajo duro, por eso muchas veces, para que pueda llevarse a cabo un proceso de cambio de hábitos alimenticios y estilo de vida es necesario hacer uso de herramientas que ayuden en ese proceso, tal es el caso del balón intragástrico. El balón por si sólo no facilita la pérdida de peso, pero sí que es determinante en hacer que el proceso para perder peso y llevar a cabo el cambio de hábitos alimenticios sea mucho más sencillo y efectivo.
De esta forma, si se puede controlar mejor la ingesta alimentaria y aumentar la actividad física, la pérdida de peso se traduce en una disminución de los niveles de glucemia y de hemoglobina glucosilada en la sangre.
Un
estudio prospectivo siguió la evolución de 42 pacientes prediabéticos obesos que utilizaron el balón gástrico como tratamiento de la obesidad. Todos los pacientes fueron evaluados en medidas antropométricas, perfil de lípidos, glucosa en sangre en ayunas (FBG), glucosa en sangre posprandial (PPBG) y hemoglobina glicosilada HbA1c, antes y 6 meses después del tratamiento con balón intragástrico.
Resultados: Hubo una reducción significativa en el peso corporal, la relación cintura-cadera y también el índice de masa corporal (IMC), ya que en el momento de la extracción del balón, Además, hubo una mejora significativa de FBG y PPBG con un valor medio de FBG 93,00 ± 9,12 mg % y un nivel medio de PPBG 133,31 ± 11,68 mg % en comparación con FBG 110,71 ± 12,10 mg % y PPBG 166,81 ± 18,82 mg % antes de la inserción del balón (p < 0,05 ), así mismo hubo una reducción significativa de la HbA1c ya que su valor medio pasó a ser de 5,48 ± 0,35 frente a 6,01 ± 0,21 antes de la inserción del balón (p < 0,05).
La conclusión de este estudio, igual que la de muchos otros que también tenían como objetivo observar la mejora de la diabetes tipo 2 asociada al tratamiento con balón intragástrico, fue que en casos de obesidad , el balón intragástrico mejora la condición prediabética que puede prevenir o al menos retrasar la diabetes mellitus tipo II.