hambre emocional versus hambre real

Hambre emocional versus Hambre real

hambre emocional versus hambre real

Seguramente te resultará familiar esta situación:  A veces tienes una necesidad repentina de comer o de seguir comiendo más de un determinado alimento. Habitualmente suelen ser alimentos con alto contenido en azúcares o grasas los que te apetecen.

Si has experimentado esta situación en algún momento entonces debes saber que es Hambre Emocional. El hambre emocional utiliza la comida para gestionar nuestro estado de ánimo. No se trata de una necesidad fisiológica sino de una manera de buscar recompensa, confort, placer. etc… a través de la comida.

No siempre resulta fácil diferenciar cuándo comemos por «antojo», es decir Hambre Emocional o cuándo realmente tenemos hambre, es decir Hambre Real.

Para que reconozcas cuándo se da una situación u otro es importante que conozcas estas diferencias entre ambas:

  1. El hambre real aparece poco a poco mientras que el hambre emocional aparece de repente y te «invita» a comer de manera impulsiva
  2. El hambre emocional es insaciable. Además es el tipo de hambre que te impulsa a comer aquí y ahora. Por el contrario, el hambre real se sacia una vez ingerimos comida e incluso puede esperar a ser saciado.
  3. Cuando tenemos hambre real, una vez comemos, nos sentimos saciados y el hambre desaparece. Con el hambre emocional ocurre lo contrario,  quieres seguir y seguir comiendo. 
  4. El hambre real puede satisfacerse con cualquier alimento. Cuando hay hambre, hay hambre. Sin embargo,, el hambre emocional suele «elegir» el tipo de alimento y suelen ser alimentos altos en azúcares o grasas, si bien después puede llevar a tener sentimientos de culpa.

La psiconutrición es la ciencia que estudia la relación entre nuestro cerebro y la comida. El trabajo conjunto de nutricionista + psicólogo es clave para tratar los patrones emocionales que van anclados con la elección de los alimentos que se consumen y ayudar al paciente a cambiar y modificar tales hábitos y conductas.

En nuestros tratamientos con técnicas como el balón intragástrico o em método apollo para el sobrepeso y la obesidad incluimos el seguimiento psicológico y nutricional necesario para modificar conductas como esta.