La enfermedad inflamatoria intestinal (EII), que incluye enfermedades como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa, se caracteriza por una inflamación crónica del tracto digestivo. Esta enfermedad puede causar dolor abdominal, diarrea crónica y sangrado rectal, lo que afecta significativamente la calidad de vida de los pacientes.
Aunque el tratamiento convencional de la EII incluye medicamentos antiinflamatorios e inmunosupresores, en ciertos casos, los pacientes pueden necesitar procedimientos quirúrgicos. Sin embargo, la endoscopia digestiva ofrece una alternativa menos invasiva para manejar las complicaciones relacionadas con la EII, como las estenosis o las úlceras.
Uno de los avances más importantes en el tratamiento de la EII mediante endoscopia es la dilatación endoscópica de estenosis. Este procedimiento se utiliza para tratar las áreas del intestino que se han estrechado debido a la inflamación crónica, lo que impide el paso adecuado de los alimentos. La dilatación con balón endoscópico permite abrir estas zonas estrechas y aliviar los síntomas sin necesidad de cirugía.
Además, la endoscopia es fundamental para el diagnóstico y seguimiento de la EII, permitiendo a los médicos monitorear el progreso de la enfermedad y ajustar los tratamientos según sea necesario.

