,Hace unas semanas, nos llegaba esta noticia desde Francia. La Agencia Francesa de Seguridad del Medicamento (ANSM) de Francia, ha prohibido el uso del balón ingerible como opción para tratar el sobrepeso. Y es que ya son varios los casos reportados en el país vecino en los que se han dado complicaciones gastrointestinales. Complicaciones como oclusiones intestinales, obstrucciones gástricas y perforaciones gástricas en pacientes que se habían sometido a este tratamiento.
¿Por qué en nuestra unidad nunca hemos considerado este tratamiento como opción para tratar la obesidad?
Desde que este dispositivo se lanzó al mercado en nuestra unidad tuvimos claro que no íbamos a ofrecerlo. Sí que hemos informado sobre el tratamiento y hemos escrito artículos sobre él en nuestro blog dado que para nosotros es una necesidad el estar al día de los tratamientos que existen e informar a quienes nos consulten, pero nunca lo hemos ofrecido como tratamiento y parece ser que ahora, el tiempo nos da la razón. Te explicamos el porqué.
¿Por qué decidimos no ofrecer el Balón Ingerible en nuestra consulta?
El motivo es sencillo. Como especialistas en endoscopia digestiva somos conocedores de los posibles riesgos que pueden darse cuando no existe un exhaustivo control sobre la colocación y extracción del balón.
Uno de los argumentos que más ha podido cautivar a quienes optan por este tratamiento es el hecho de que el balón ingerible, tras 16 semanas después de su ingestión, se desinfla automáticamente y pasa de manera natural a través del tracto digestivo para ser eliminado por el cuerpo.
Es en este punto donde pueden aparecer problemas ya que, aunque a priori la mayor parte de los pacientes tendrán un intestino normal, en los casos en los que haya alguna alteración anatómica (ya sea normal o por enfermedad) el balón podría no expulsarse de la manera prevista produciendo obstrucciones y perforaciones como así ha sido.
El mayor problema del balón Allurion es que no se determina a priori si el paciente tiene alguna alteración intestinal que dificulte la expulsión. Y si bien eso seria posible hasta cierto punto, requeriría de pruebas de imagen (transito intestinal, entero resonancia etc..) que encarecerían el procedimiento eliminando la imagen de procedimiento rápido y seguro.
¿Cómo se evitan esas complicaciones con el balón intragástrico estándar?
El balón intragástrico estándar está diseñado para ser introducido y retirado bajo control visual por endoscopia. Siempre se hace una endoscopia previa para comprobar que no hay alteraciones en ese trayecto. En un principio ese balón solo debe hacer su camino desde la boca al estomago para introducirlo y en sentido contrario para extraerlo por lo que, salvo complicaciones, no debería continuar por el intestino.
Para evitar esas posibles complicaciones, el balón se rellena de azul de metileno de forma que en caso de rotura del mismo se proceda a su extracción urgente.
Aunque no ofrecemos este tratamiento, entendemos que hayan clínicas que lo hayan ofrecido.
A pesar de que nosotros no hayamos apostado nunca por esta opción, entendemos que haya clínicas que sí apuesten por ella. Al fin y al cabo, es un tratamiento aprobado por las autoridades sanitarias por lo que se le presupone un margen de seguridad amplio con mínimas complicaciones. En este punto debemos recordar que el tratamiento sigue estando aprobado en España.
En este momento nosotros seguiremos sin recomendar este dispositivo y creemos que no se debería utilizar hasta que se desarrolle un protocolo que permita comprobar que el balón va a expulsarse sin complicaciones.
Balón intragástrico versus Balón Ingerible:
Cuando se trata de salud, la seguridad siempre debería ser la prioridad más absoluta a la hora de decidirse por cualquier tratamiento médico.
El balón intragástrico se coloca y se extrae bajo control visual por un médico endoscopista y anestesista. Evidentemente esto encarece el precio respecto al balón ingerible pero se compensa con la seguridad que puede ofrecer una técnica como el Balón Intragástrico, que, en sus más de 20 años de historia, apenas ha dado complicaciones y que resulta mucho más segura y efectiva a nuestro juicio que el balón ingerible.

