Obesidad y Depresión ¿cómo están relacionados?

Obesidad y salud mental

depresión y obesidad

La obesidad y los trastornos mentales son enfermedades comunes en nuestra sociedad y no siempre reciben la atención adecuada.

Además, diferentes estudios han concluido que las personas obesas padecen más trastornos mentales que la población en general. Este artículo revisa las enfermedades mentales que se encuentran comúnmente en las personas obesas para crear conciencia sobre su detección y tratamiento para mejorar tanto la pérdida de peso como la calidad de vida de quienes la padecen.

Obesidad y problemas de salud mental asociados

La obesidad es una enfermedad prevenible cuya causa fisiológica es un desequilibrio crónico en el balance energético donde la ingesta energética es mayor que el gasto.

La obesidad se asocia a menudo con trastornos mentales que se manifiestan de varias formas. Generalmente, se caracterizan por una combinación de alteraciones en el pensamiento, las percepciones, las emociones, el comportamiento y las relaciones con los demás.

Tanto la obesidad como los trastornos mentales se encuentran entre las enfermedades no transmisibles más comunes. También son enfermedades multifactoriales (genéticas y ambientales) que a menudo conducen a una estigmatización de las personas que las padecen.

Los estudios han demostrado que los trastornos mentales se encuentran con mayor frecuencia en las personas obesas que en la población.

¿Podemos hablar de la obesidad como un trastorno alimentario?

El trastorno por atracón es un trastorno alimentario conocido que se puede encontrar entre personas obesas. Esta patología se caracteriza por la aparición de atracones con una determinada frecuencia, es decir, la ingestión de una gran cantidad de alimentos durante un período corto de tiempo y de forma compulsiva. Estos ataques pueden conducir rápidamente a un aumento de peso significativo.  El trastorno por atracón está estrechamente relacionado con la obesidad y la angustia mental severa. Según estudios internacionales, entre un 5 y un 30% de las personas obesas padecen trastorno por atracón y su proporción aumenta con la gravedad de la obesidad.

Obesidad y depresión: ¿cómo están relacionados?

La depresión es una enfermedad psiquiátrica común caracterizada por tristeza, pérdida de interés o pérdida de placer, sentimientos de culpa o mala imagen de sí mismo, trastornos del sueño y del apetito, fatiga y reducción de la concentración.

La obesidad y la depresión coexisten con frecuencia. Se ha demostrado que la depresión se encuentra con mayor frecuencia en personas obesas que en personas de peso normal. El origen puede ser variado: la depresión puede ser la causa de la obesidad o la consecuencia. En efecto, la pérdida de vitalidad sintomática de una depresión puede influir en la forma de comer prefiriendo la comida basura a la comida sana y el cansancio al reducir la actividad física. Por otro lado, la obesidad genera con frecuencia una mala imagen de sí mismo y un estigma social que puede conducir a la depresión.

Por ello en muchos casos la relación entre obesidad y depresión acaba siendo un círculo vicioso.

En cualquier tratamiento de la obesidad, el abordaje del problema del sobrepeso debe ser desde diferentes perspectivas y el peso del factor psicológico es sumamente importante. Por ello, desde nuestra unidad de Endoscopia Diagnóstica y Terapéutica Avanzada Costa del Sol, con independencia de la técnica (Método Apollo, Balón Intragástrico, etc..) indicada para tratar un problema de obesidad, nos centramos especialmente en ofrecer al paciente el soporte necesario tanto a nivel psicológico como  nutricional para  combatir la obesidad. Y es que las técnicas son la herramienta de ayuda, el punto de partida pero el abordaje integral de los diferentes factores que han motivado la obesidad es la clave para conseguir revertir la situación.