Recientemente se conocía la triste noticia de la muerte de una joven sevillana de 17 años tras someterse a una reducción de estómago en Turquía.
En cualquier procedimiento médico existen riesgos. No entramos en este artículo a valorar lo sucedido, primero porque no nos corresponde y segundo porque no conocemos los detalles. Pero lo que sí que es un hecho es que muchas personas viajan a Turquía atraídos por unos precios mucho más económicos que los precios de las intervenciones quirúrgicas de obesidad en España.
En cualquier caso, la obesidad es una enfermedad compleja que como tal requiere de algunas reflexiones en relación al tratamiento, a dónde realizarlo y a las alternativas existentes:
- Los estándares de calidad no son los mismos en todos los lugares. Además, la relación con el equipo médico debe ser fluida para que todo el tratamiento funcione normalmente. Ambos factores deben ser considerados a la hora de tomar la decisión de operarse de obesidad aquí o en un país extranjero.
- La experiencia de los profesionales médicos es un aspecto clave a la hora de determinar dónde operarse.
- El tratamiento de la obesidad no se acaba con la intervención. Para que el tratamiento sea verdaderamente exitoso se requiere un seguimiento médico a largo plazo que requerirá de numerosas visitas del paciente a su equipo médico para conseguir el objetivo de cambio de hábitos alimenticios.
- Los precios de los tratamientos no difieren mucho de una clínica o profesional a otro dentro de una misma zona geográfica. Cuando vemos ofertas escandalosas deberíamos averiguar qué es lo que motiva ese descenso precio. Del mismo modo que existen unos estándares mínimos de calidad existen unas horquillas de precios mínimas y máximas.
- La cirugía de la obesidad (reducción de estómago con técnicas como el tubo gástrico o bypass gástrico) tiene numerosa indicaciones y en algunos casos es la única opción. Sin embargo, las técnicas de endoscopia bariátrica han evolucionado tanto que buena parte de los pacientes con sobrepeso u obesidad pueden beneficiarse de estas técnicas. Es evidente que todas las técnicas que se engloban bajo el concepto de Endoscopia Bariátrica (Balón Intragástrico, Endomanga / Método Apollo), suponen un riesgo claramente inferior que cualquier operación de cirugía de la obesidad. Por tanto, antes de tomar la decisión sobre cómo abordar un problema de obesidad debería valorarse si la opción endoscópica puede ser suficiente. La ausencia de cirugía supone sin duda un riesgo infinitamente menor de que exista cualquier complicación durante el procedimiento.
En definitiva, para que este tipo de noticias no sigan ocurriendo, nuestro deber como profesionales médicos es inculcar la importancia de determinados criterios vinculados a la calidad y experiencia a la hora de elegir dónde y cómo tratar un problema de obesidad.

