Son muchos los estudios que avalan la eficacia del balón intragástrico como tratamiento para el sobrepeso y la obesidad. Se trata de una técnica efectiva que permite abordar el tratamiento de diferentes categorías de sobrepeso y obesidad. En casos de obesidad grave está indicado como tratamiento previo a una cirugía de la obesidad, no obstante hay estudios que también demuestran su eficacia como tratamiento primario en casos de obesidad grave.
- Resultados: Se evidenció una reducción significativa en el peso y el IMC de los pacientes después del tratamiento con balón intragástrico. En cuanto a la seguridad, no se produjeron complicaciones importantes. Se produjeron complicaciones menores en la colocación y extracción del balón en uno (0,9%) y tres pacientes (2,8%) respectivamente. La pérdida de peso media fue 26,3 +/- 15,2 kg (p <0,001) y la reducción media del IMC fue 8,7 +/- 5,1 kg / m2 (p <0,001), lo que representa un porcentaje medio del exceso de IMC perdido de 19,7. La mayor pérdida de IMC se observó en pacientes con IMC> 80 kg / m2. También se observó una mejora notable de las comorbilidades en el 56,8% de los pacientes. De los 109 pacientes, 69 se sometieron a cirugía bariátrica posterior. Todos los procedimientos se realizaron por vía laparoscópica.
- Conclusiones: El estudio indica la seguridad y eficacia del balón intragástrico también en pacientes extremadamente obesos, particularmente como un primer paso antes de una operación definitiva contra la obesidad. El balón intragástrico parece ser un procedimiento seguro, tolerable y potencialmente eficaz también para el tratamiento inicial de la obesidad mórbida.

