Las personas que padecen un problema de obesidad presentan unos patrones de comportamiento similares .
Los trastornos y las conductas alimentarias anómalas como los atracones, el comer para saciar la ansiedad, el picar entre horas, el omitir comidas o comer de forma irregular etc..son comportamientos comunes entre las personas obesas.
Estos trastornos adoptan diferentes “formas” como el síndrome del comedor nocturno o los “sweet eaters” –comedores de dulces, personas que ingieren una gran cantidad de dulces.
Por otro lado, la propia insatisfacción corporal que muchas de las personas con obesidad padecen, no ayuda a evitar esa conducta alimentaria.
La depresión y ansiedad aparece y desaparece por momentos y en esos casos la situación más sencilla es “abandonar”, “dejarse llevar ….”, volver a saltarse los buenos propósitos de dietas y ejercicio y recaer, acumulando más kilos en lugar de perderlos.
Por eso, el paciente con obesidad necesita o bien de una ayuda que le facilite el cambio de hábitos alimenticios. Esto se consigue con técnicas como el Balón Ingerible, Balón Intragástrico o Método Apollo que han sido específicamente diseñadas para tal fin: facilitar el cambio que debe hacer el paciente a nivel de hábitos alimenticios y también de estilo de vida.
Pero con independencia del tratamiento, la persona con obesidad necesita algo más. Necesita tener unos objetivos claros y alguien que le guíe y reeduque determinados patrones de comportamiento que han llevado a esa persona a padecer obesidad, por ello el seguimiento nutricional es fundamental en cualquier programa destinado a combatir el sobrepeso.

