Obesidad y Migraña ¿cómo están relacionadas?

Obesidad y Migraña

migraña y obesidad
Varios estudios apuntan a que las personas con sobrepeso que padecen migraña experimentan mejoras después de adelgazar.
Por ejemplo,  una investigación publicada en la revista Obesity en 2017 encontró que las mujeres que perdieron peso a través de cambios en la dieta y ejercicio tenían menos migrañas y menos graves. En otro estudio presentado en la reunión de la Endocrine Society en 2019, un equipo de investigadores estadounidenses e italianos siguió a 475 personas que perdieron peso modificando su comportamiento o sometiéndose a tratamientos/técnicas para combatir la obesidad. Aunque el motivo no está claro, encontraron que la pérdida de peso estaba relacionada con reducciones significativas en la frecuencia con la que ocurrían los dolores de cabeza, cuánto duraban, así como la intensidad del dolor que experimentaban las personas y cuán incapacitantes eran las migrañas.
Es necesario estudiar más por qué perder peso puede ayudar con las migrañas, aunque se cree que puede tener que ver con el hecho de que otras enfermedades que ocurren con frecuencia con la obesidad, como la diabetes, la presión arterial alta y las enfermedades cardíacas, pueden facilitar la aparición de migraña. Otra teoría ampliamente aceptada: perder peso reduce los niveles de inflamación en el cuerpo relacionados con el estrés, la tensión y la migraña.
Sea como sea, cuando se parte de un problema de sobrepeso u obesidad, la pérdida de peso repercute directamente en una mejora en el estado de salud en general.
Técnicas como el Balón Intragástrico o Método Apollo son una excelente opción de bajo riesgo y alta efectividad para combatir el sobrepeso.