El balón gástrico y los fármacos inyectables son opciones muy diferentes para tratar la obesidad, y su funcionamiento tiene fundamentos científicos distintos, aunque ambos ayudan a reducir el peso.
En este artículo te explicamos en qué se diferencian y por qué funcionan de manera diferente:
1. Balón gástrico y su relación con la saciedad
El balón gástrico es un dispositivo médico que se coloca en el estómago mediante endoscopia. Está concebido para ocupar una parte del estómago, lo que reduce la capacidad del mismo Esta reducción del volumen gástrico produce varios efectos que son los que facilitan a la pérdida de peso:
- Reducción del volumen gástrico: El balón, al ocupar espacio en el estómago, reduce la cantidad de alimentos que puedes ingerir en una sola comida. Esto hace que, con porciones más pequeñas, se produzca una sensación de saciedad mucho más rápida. Es decir, comiendo menos cantidades de comida te sentirás saciado y satisfecho.
- Efecto físico directo: El balón aumenta la sensación de llenado, lo que hace que la persona se sienta satisfecha antes de lo normal, reduciendo la cantidad de comida consumida en cada comida.
- Estímulo de la saciedad a través de la distensión gástrica: A medida que el estómago se llena, las paredes del estómago envían señales al cerebro de que ya está lleno, ayudando a reducir el apetito de manera natural. El balón gástrico facilita este proceso porque reduce el espacio disponible para los alimentos.
En resumen, el balón gástrico funciona a través de la saciedad física, ayudando a la persona a sentir menos hambre y a comer menos sin necesidad de alterar la percepción del gusto o la apetencia por la comida.
2. Inyectables que afectan el sistema hormonal
Por otro lado, los medicamentos inyectables para perder peso actúan de una forma completamente diferente al balón gástrico. Este tipo de fármacos son agonistas del GLP-1, una hormona que juega un papel crucial en la regulación del azúcar en sangre y también influye en el apetito y la saciedad. Sin embargo, estos fármacos afectan tanto el sistema hormonal como el sistema nervioso de manera distinta:
- Uno de los medicamentos más conocidos para adelgazar actúa sobre el receptor GLP-1 en el cerebro, lo que contribuye a reducir el apetito. Además, ralentiza el vaciamiento gástrico, lo que hace que los alimentos estén durante más tiempo en el estómago, prolongando la sensación de saciedad. Pero el efecto principal sobre la pérdida de peso proviene de su capacidad para reducir el hambre y hacer que los pacientes coman menos, no porque se sientan físicamente llenos por la cantidad de comida.
- El otro medicamento más reciente y que se considera más potente actúa sobre dos hormonas (GLP-1 y GIP) involucradas en la regulación del apetito y el control del azúcar en sangre.
- Las «inyecciones para adelgazar» reducen el apetito, pero también puede hacer que los alimentos se vuelvan menos apetitosos, generando una sensación de desagrado o aversión por la comida en algunas personas.
¿Por qué los tratamientos inyectables hacen que algunas personas pierdan el gusto por la comida?
El efecto de desagrado hacia la comida que algunos pacientes experimentan con estos medicamentos se debe a la modulación hormonal que provocan. Al intervenir en las señales de saciedad y hambre, estos fármacos no solo reducen las ganas de comer, sino que también alteran la percepción de los alimentos:
- Efecto sobre el cerebro: El GLP-1 y GIP tienen efectos en el sistema nervioso central, especialmente en áreas relacionadas con la recompensa de la comida, como el núcleo accumbens. Esto puede hacer que la comida sea menos apetitosa o incluso provocar una sensación de asco hacia ciertos alimentos, lo que reduce el deseo de comer.
- Lentitud en el vaciamiento gástrico: Al retardar el vaciamiento del estómago, no solo se aumenta la saciedad, sino que también se da una sensación de plenitud incómoda en algunos casos, lo que puede contribuir a que la comida pierda su atractivo.
- Regulación del apetito a nivel hormonal: Además de afectar la saciedad, estos fármacos también influyen en el comportamiento alimentario, disminuyendo la sensación de recompensa asociada con la ingesta de alimentos, lo que puede hacer que la comida deje de ser tan atractiva.
Diferencia clave: Saciedad física vs. Modulación hormonal
- El balón gástrico produce saciedad física, ocupando espacio en el estómago y reduciendo la capacidad de comer.
- Los fármacos inyectables para adelgazar actúan principalmente a nivel hormonal, modulando el apetito y la percepción de la comida, lo que a veces puede llevar a una aversión a los alimentos y a una disminución del deseo de comer.
Conclusión
La pérdida de peso en el caso del balón gástrico se basa principalmente en la saciedad física que induce al ocupar espacio en el estómago, mientras que los tratamientos inyectables trabajan en el sistema hormonal, afectando el apetito y la percepción de la comida. Estos tratamientos a veces provocan una aversión hacia los alimentos, lo que puede hacer que los pacientes experimenten un desgano por la comida y una reducción del deseo de comer. Ambos enfoques son efectivos, pero su mecanismo de acción es diferente y depende de factores como el control hormonal y la fisiología gástrica.

